" ¡Hola mi vida!

Te sorprenderá que te escriba, estoy en casa y acabo de hablar contigo por teléfono.Me he vuelto a dar cuenta que adoro tu voz al otro lado de la línea. Ya te he dicho más veces de las que puedo recordar que te quiero y que desde que esa increíble electricidad recorrió todo mi cuerpo el día que me cogiste de la mano supe que tú eras la mujer de mi vida.

Ahora estoy un poco triste, estoy contigo, he conseguido un trabajo que me aporta mucho tiempo libre y además he logrado mi independencia, todo parece que vaya saliendo bien, y la verdad es que me doy cuenta de que tengo ángeles a mi alrededor que escuchan mis peticiones y logran que se hagan realidad, pero no me siento lleno, algo esta fallando en mí. Leo muchos libros y por momentos me siento iluminado, pero por otra parte, siento que estoy perdiendo el norte, intento extraer todas las enseñanzas que hay en cada libro, aunque no creo que lo este consiguiendo, a veces siento que estoy todavía en un peldaño muy bajo de la escala evolutiva y eso me asusta y me deprime.

Además estás tú, te amo más que a mi mismo, pienso en ti a cada momento. Cuando veo algo bonito imagino tu preciosa sonrisa a mi lado viéndolo juntos, y cuando me enfrento a alguna situación desagradable, imagino que te abrazo para protegerte, siempre estás presente en mis pensamientos y la necesidad que tengo de ti me asusta, porque sé que si algún día te perdiera mi mundo se volvería oscuro y mi vida se consumiría.

Últimamente noto que se me va la energía, y veo que cada vez estoy más inquieto y más débil, no logro dormir la siesta y me cuesta conciliar el sueño por la noche, además el apetito no está presente en mí en ningún momento del día y verte me provoca temor.

Te preguntarás seguramente la razón de tanto miedo, y la respuesta creo que ya la sabes, noto que te estás distanciando cada vez más y que no estoy recibiendo lo que yo creo dar.

Quiero entregarte lo mejor de mí, pero ahora no puedo, no logro encontrarlo, porque el miedo me obstruye.

Has vuelto a ver a Pedro, y aunque sé que no ha pasado nada entre vosotros, veo que se te iluminan los ojos cuando quedas con él, sin embargo no veo ese brillo cuando estás conmigo, quizás porque sabes que me tienes y que no puedes perderme, aunque ésta no debería ser una razón para no luchar por mí..."

Este es otro texto muy bonito de un libro que se llama El escritor de cartas...